MISIÓN MISERIA: 23 familias llevan 3 años viviendo en carpas improvisadas

Por NotiCensura : martes, agosto 26, 2014
La cotidianidad de 23 familias de San Agustín del Norte se vive sobre tablones de madera. No tienen paredes; en cambio, sobreviven en carpas instaladas en la calle Lara hace 3 años. Improvisaron un techo de zinc para cubrirse de la lluvia, una cocina y el baño que está hecho de plástico. Orinan en tobos y defecan en bolsas.

“Nadie vive así por gusto. El problema es que no tenemos a dónde ir”, afirmó Kildare León, habitante del campamento.

Las carpas están instaladas al lado de la construcción Opppe 68 de la Misión Vivienda, que confiaban sería para ellos. “Nos censó el Ministerio de Vivienda. Corroboraron que no tenemos casa y hasta colaboramos con la construcción del edificio, que al final fue adjudicado a otras personas”, aseguró León.

El agua se la ceden los vecinos a cambio de materiales de limpieza. Con ella llenan algunos tobos que racionan durante días. El líquido no está cubierto. La hija de 15 años de edad de Carmen Lara actualmente está enferma de dengue: “Mi hija está ahora en casa de mi hermana. Tengo cuatro hijos y todos son menores de edad. Llegamos aquí porque vivía en un galpón arrimada y me botaron. En el campamento hay personas de la tercera edad, gente enferma, hay un niño que sufre de ataques de epilepsia”.

Varias instancias. León asegura que la única persona a la que todavía no le han planteado en persona la situación es al presidente Nicolás Maduro. El grupo afirma que ha hablado con los ministros Ricardo Molina y Ernesto Villegas, también con los diputados a la Asamblea Nacional Robert Serra, Darío Vivas y Tanía Díaz; con los concejales Alexander Nebreda y Alexander Aranguren. La última persona a la que contactaron fue a la jefa de Gobierno de Distrito Capital, Jacqueline Faría, sin que alguno haya dado una respuesta definitiva. “Nos han dicho que esperemos dos semanas, si en ese tiempo no tenemos respuesta, pensaremos en otras acciones”, dijo León.

En el lugar hay 53 adultos y 63 niños. En principio, eran 43 familias, pero no todas lograron resistir esas condiciones.

Yohana Toro, trabajadora de la zona, no está de acuerdo con la presencia del campamento. Opina que obstaculiza la entrada y salida de vehículos: “Es un peligro que están ahí. Deberían asignarle vivienda a quien se lo merezca”.

FUENTE El Nacional