Hambre y sarna sirven en las cárceles.

Por NotiCensura : jueves, septiembre 18, 2014


Un bollo con mortadela es la comida que reciben los reclusos del Centro Penitenciario David Viloria (Uribana) y de la Comunidad Penitenciaria Fénix, denunció la madre de un interno quien tiene dos meses en prisión.

“Los están matando de hambre. De desayuno, almuerzo y cena les dan un bollo con mortadela o una pequeña taza de caldo con un ala de pollo, tres cucharaditas de arroz y agua sucia”, describió la madre, quien prefirió no identificarse por temor a represalias.

Otras damas que se encontraban a las afueras del Edificio Nacional a la espera de la audiencia preliminar de sus familiares, agregaron que numerosos privados de libertad han perdido peso, algunos se encontrarían desnutridos.

“Todo esto ocurre ante la indiferencia de las autoridades. Nadie dice nada sobre la violación de los Derechos Humanos de los presos”, añadió otra madre con lágrimas en sus ojos. Y añadió: “Estamos claras que nuestros hijos cometieron delito pero en la cárcel los están maltratando; no les dan comida”.

Según las entrevistadas, a los recintos penitenciarios llegan los camiones de Mercal con alimentos pero a los detenidos no les dan el sustento. “¿Será que los guardias o la gente que trabaja ahí se lleva la comida"”, se preguntaron las afectadas. A los familiares, quienes acuden a la visita una vez al mes, tampoco les permiten llevar alimentos a sus parientes.

“Muchas venimos de otras ciudades y si no estamos en una supuesta lista nos devuelven. Desde las 4:00 de la mañana llegamos a la cárcel y nos dejan entrar a las 11:00 a.m. Tampoco hay medicamentos. Les dan comida descompuesta”, dijo otra madre.

La esposa de un detenido indicó que algunos tienen escabiosis porque sólo les permiten bañarse dos veces a la semana. “Tienen hambre y tienen sarna, son muertos en vida que no tienen los privelegios de los cuales sí disfrutan los funcionarios condenados”, añadió.

Derechos vulnerados

 

Humberto Prado, coordinador General del Observatorio Venezolano de Prisiones, explicó que a los reclusos con sentencia firme los ampara la Ley de Régimen Penitenciario y a los procesados los rige el Reglamento de Internado Judicial.

“Estos instrumentos establecen que el Estado atenderá a los detenidos con una alimentación balanceada y digna”. También se establecen dos días de visita semanal.

“Ninguno de los instrumentos establece que a la población reclusa le cortarán el cabello al rape u obligarán a practicar orden cerrado”. Prado señaló que lo expresado por los familiares es conocido por el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.

“El Estado impone una disciplina que no está contenida en los derechos y deberes de los reclusos. Lamentablemente no hay un organismo que represente el clamor de una madre, quien reclama que su hijo coma bien y no le sea retrasado el proceso”.

Prado considera que ante la violación de los Derechos Humanos es conveniente formalizar una denuncia debidamente justificada. “Los familiares no denuncian porque les da miedo, pero, o se unen para denunciar individualmente los casos o lamentablemente esas denuncias no tendrán ningún efecto”.

El llamado que realiza el Observatorio Venezolano de Prisiones es que no sólo se organicen para protestar sino para denunciar. El defensor destacó que el próximo 25 de septiembre estará en el Colegio de Abogados del estado Lara con el foro Situación de los Derechos Humanos en Venezuela.