(PASE LIBRE GARANTIZADO AL NARCO TRAFICO) Maiquetia resguardada por la GNB.

Por NotiCensura : lunes, septiembre 15, 2014
Un jet de Laser que despegó de Maiquetía el 16 de abril hacia República Dominicana tuvo que devolverse cuando apenas tenía cinco minutos de vuelo. El avión, un MD 80 con capacidad para 153 pasajeros, parecía estar en buen estado. La razón suministrada extraoficialmente fue que una de las ruedas no pudo replegarse correctamente.

Cuando revisaron los equipajes descubrieron que había 4 maletas sin dueño y en su interior había 168 kilos de cocaína.

El hallazgo nunca fue divulgado por el Ministerio Público ni por la Oficina Nacional Antidrogas. Los fiscales que investigaron el caso detuvieron a siete personas, entre ellas a un teniente del destacamento 53 de la Guardia Nacional Bolivariana.

Tal como ocurrió con el caso del alijo enviado en un vuelo de Air France, de cuyo despegue se cumplió un año el pasado 10 de septiembre, las pesquisas no profundizaron en cuanto al origen de la droga ni las fortunas que se movieron para posibilitar la colocación de las maletas en el avión. Versiones no confirmadas indican que uno de los equipajes fue introducido en el lugar donde se pliega una de las ruedas y que por eso se atascó.

Hechos como ese reflejan que, a pesar de los escándalos, es poco lo que realmente se ha hecho para corregir las vulnerabilidades en el principal terminal aéreo del país, que lo convierten en un puente para el narcotráfico.

El portavoz de la organización Rescate Humboldt Enrique Martín –experto en temas de seguridad aeronáutica– advirtió que estos casos ocurren a diario. Algunos son descubiertos en Venezuela, otros en el lugar de destino. Pero la insistencia en cuanto al paso de drogas indica que numerosos alijos pasan inadvertidos.

Desde 2006 la revisión para detectar alijos de sustancias estupefacientes en Maiquetía está en manos únicamente de la Guardia Nacional Bolivariana y no de agentes de la División contra Drogas del Cicpc como fue durante décadas. La medida fue tomada después de la captura de nueve hombres en el aeropuerto de Barajas, Madrid, en septiembre de ese año, que habían salido de Venezuela como parte de una agrupación musical. Cada uno llevaba porciones de cocaína en el estómago por lo que al caso se le conoció como los “narcomúsicos”. Los “correos humanos” fueron preparados y pasaron los controles con la complicidad de funcionarios policiales.

Sin embargo, expertos como Mildred Camero advierten de lo desacertado que es dejar en manos de militares el control del tráfico de estupefacientes: “Un militar nunca va a tener una visión policial como la tienen los civiles porque se rige por obediencia y subordinación, lo que le resta independencia y libertad de acción, elementos importantes en una investigación penal y sobre todo en drogas”.

Las declaraciones las dio la ex presidente de la Conacuid, a raíz de la reciente eliminación de la División Antidrogas del Cicpc, que deja en manos de la ONA, presidida por el general de brigada Irwin Ascanio Escalona, toda la investigación sobre narcotráfico.


Contra interferencias

Félix García Zambrano, instructor de Seguridad Aeroportuaria, explicó que los aeropuertos tienen dos grandes zonas: una pública y otra aeronáutica. En esta hay áreas en las que se aplican más restricciones de acceso, por ejemplo, en las llamadas granjas de combustible. Para que un equipaje pase del área pública a la aeronáutica se supone que ha sido inspeccionado por diversos métodos. Cuando se trata de una ruta apetecida por los traficantes de drogas, como algunos países europeos y de Centroamérica, lo abren hasta dos veces antes de que ingrese al avión. Igualmente, es revisado con rayos X y perros entrenados.

Muchos controles son “redundantes” debido a que son ejercidos por funcionarios o empleados de varias instituciones. García recordó que las líneas con destino en Estados Unidos tienen sus propios equipos de inspección para cerciorarse de que no hay drogas, pues si los alijos son descubiertos en ese país se impone una multa a la transportista.

“Si hay drogas es porque no hicieron las cosas bien”, dijo García.

Corrupción por doquier

Otro escándalo que reveló la vulnerabilidad del terminal aéreo comenzó con el hallazgo de 21 kilos de cocaína en el aeropuerto de Roma. El alijo era llevado en un maletín tipo carry on por Federica Gagliardi, quien fue asistente personal del entonces primer ministro italiano Silvio Berlusconi, hasta 2010.

Por los momentos han sido detenidas nueve personas en Venezuela por este caso. Supuestamente Gagliardi recibió la droga cuando ya estaba en el área de tránsito del aeropuerto, lista para abordar el vuelo de Alitalia.

El alijo fue almacenado en una fuente de soda ubicada en la vía de entrada al terminal nacional. Desde allí lo trasladaron en una pick up, oculto entre los alimentos que utiliza una cafetería que opera en el pasillo de tránsito para vuelos internacionales. Se supone que para pasarlo hasta allí debió ser revisado con rayos X. La complicidad de guardias nacionales bolivarianos aligeró esta etapa.

Durante las pesquisas se determinó que los dueños de la droga habían ofrecido 100 millones de bolívares por pasar la cocaína hasta la antesala del avión y entregársela a la “Dama de Blanco”, como conocen a Gagliardi.


Maletas marcadas

Enrique Martín explicó que la única manera de sortear los controles en el aeropuerto de Maiquetía es a través de la corrupción.

Los equipajes con drogas tienen alguna señalización que es reconocida por los funcionarios y empleados aeroportuarios “tocados” por los traficantes. Al momento de la revisión con rayos X los operarios se distraen, bromean o chatean por teléfono. El cargamento pasa.

Lo mismo sucede con los servicios de encomienda. Para reforzar las distracciones, los traficantes ocultan los alijos en supuestas valijas diplomáticas. En agosto fue encontrado un envío de cocaína para el servicio exterior en Holanda.

Según Edgar Rivas, experto en seguridad aeronáutica, cada vez que se detecta el paso de un cargamento de drogas es necesario analizar dónde se presentó la vulnerabilidad para tomar los correctivos. Rivas desarrolló la mayor parte de su carrera en Maiquetía. Indicó que era frecuente la remoción de agentes aeroportuarios y de la GNB cuando se descubría un cargamento ilícito: “Estamos ante una industria sumamente poderosa. De no asumirse los correctivos los equipajes con drogas seguirán pasando”.

FUENTE El Nacional