(AL BORDE DE UNA GUERRA CIVIL) Gobierno y colectivos podrían enfrentarse.

Por NotiCensura : jueves, octubre 09, 2014

Poco antes de morir tiroteado en una transitada calle de Caracas, José Miguel Odreman apareció ante las cámaras de televisión y lanzó un urgente pedido de protección al gobernante venezolano Nicolás Maduro, denunciando que la policía ya había matado esa mañana a “tres camaradas combatientes” y que temía que vinieran por él.

“Le hago un llamado a nuestro ciudadano presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela […] Camarada, esta Comisaría [de El Paraíso] y lo que es el BAE [Brigada de Acciones Especiales] hicieron acciones de combate contra un camarada”, declaró un nervioso Odreman ante las cámaras, antes de anunciar que los colectivos se sumarían el miércoles a una jornada nacional de protesta.

“Ya basta. Estamos llamando a la concordancia de la paz, pero ellos [la policía] no la oyen. […] No podemos permitir que esto siga en la Casa de Bolívar, la casa de nuestro comandante líder Hugo Chávez Frías… ¡Chávez Vive!”, expresó antes de responsabilizar al ministro de Relaciones Interiores, Miguel Rodríguez Torres, de lo que le pudiera suceder a él.

Dos horas después Odreman agonizaba en una acera de la Avenida Baralt, en el centro de Caracas, bajo la mirada de media docena de agentes de policía a su alrededor. Su muerte le puso fin a varias horas de enfrentamientos entre funcionarios de la policía y el aguerrido líder del Colectivo 5 de Marzo que dejó muertos a cinco integrantes de la agrupación paramilitar vinculada con el chavismo, y muchas interrogantes y dudas en la población.

Según el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), los cinco muertos, incluyendo a Odreman, eran integrantes de una peligrosa banda delictiva responsable de múltiples homicidios.

Pero Odreman no era un vulgar delincuente. El ex sargento jubilado de la extinta Policía Metropolitana de Caracas era uno de los pocos representantes del Movimiento Juan Montoya, organización que agrupaba al menos 100 colectivos que operaban en la Gran Caracas, y se codeaba con la crema y nata del chavismo, apareciendo en varias fotos junto al fallecido presidente Hugo Chávez, a Maduro y su esposa Cilia Flores, entre otros.

“La pregunta que uno se hace es, ¿Cómo un jefe de una banda de homicidas logra colarse en los anillos de seguridad hasta del propio Hugo Chávez?”, comentó desde Caracas el abogado criminalista Luis Izquiel. “O es que aquí el gobierno está ocultando algo”.

Entre los fotografiados con Odreman también figura el recientemente asesinado diputado Robert Serra, quien mantenía estrechos vínculoscon los más importantes colectivos del país y quien servía de enlace entre el chavismo y estas agrupaciones paramilitares.

La muerte de Odreman, a los pocos días de la de Serra, dejó a muchos especulando sobre si existe algún tipo de vinculación entre ambas.

Esa posibilidad fue desmentida de inmediato por el director nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, José Gregorio Sierralta.

“Este procedimiento en absoluto tiene que ver con las investigaciones del homicidio del diputado Robert Serra; es un caso más que el Cuerpo de Investigaciones estaba procesando y que en la mañana de este martes se produjo este enfrentamiento armado que generó cierto nivel de alarma en la población de la Gran Caracas”, declaró Sierralta.

Pero el breve lapso de tiempo entre las dos muertes no parece una casualidad en los ojos de muchos, al tiempo que el alto grado de violencia registrado en los enfrentamientos del martes, con fuertes tiroteos en el centro de Caracas, también genera preocupación.

“Es que no sabemos si este evento es el punto de partida de un problema entre colectivos y el Estado venezolano”, advirtió Izquiel.

Eso quedará por verse con el correr de los próximos días, pero “lo que si sabemos es que la situación de orden público en Venezuela se le salió de las manos a Nicolás Maduro y que estos grupos paramilitares, que tanto tiempo se advirtió que es un peligro su existencia, y el hecho de que estuvieran armados hasta los dientes, son efectivamente un peligro”, agregó.

El que estos grupos estén armados no es una casualidad, ya que recibieron las armas del propio chavismo, explicó Helly Angel, un analista político familiarizado con el funcionamiento de los colectivos y la izquierda venezolana.

El chavismo dotó con armas cortas, motocicletas y protección a los integrantes de los colectivos, que entre otras cosas se convirtieron en el brazo armado de la Revolución Bolivariana, dijo Angel.

No obstante, la relación con el gobierno cambió luego de que Maduro asumiera la jefatura del gobierno tras la muerte de Chávez.

“Desde la enfermedad del presidente Chávez, los colectivos han señalado al gobierno de deslindarse de la izquierda radical, y de no terminar de consolidar los proyectos socialistas, toda vez que ellos piden un endurecimiento de la línea del socialismo”, explicó Angel.

“Por ejemplo, ellos piden la suspensión de las ventas de crudo a Estados Unidos, alegando conspiraciones que son ficticias, alegando acciones de agresión contra Venezuela. Y en vista de que eso no sucede, ellos han acusado a Nicolás Maduro de no ser fiel en su seguimiento de los planteamientos de Chávez”, añadió.

FUENTE El Nievo Herald