Exministro de Planificación de Chávez: “esto se va a derrumbar de unamanera exponencial”

Por NotiCensura : lunes, diciembre 01, 2014
El ex ministro de Planificación Felipe Pérez Martí reconoció que la economía venezolana está tan desquiciada que si se pone un mínimo de cordura en la política económica, se pueden hacer milagros.
Eso lo dijo a propósito de su participación en el Foro Perspectivas Económicas 2015organizado la semana pasada por la firma Econométrica.
Pérez Martí enfocó su presentación en propuestas en el campo cambiario, monetario, fiscal y de producción nacional; sólo que antepuso que si no se llegaba primero a un acuerdo de convivencia política, no se podía tener éxito en ninguno de los escenarios.
“Son propuestas muy básicas. La cosa está tan desquiciada, tan loca que, si tú pones un mínimo de cordura, haces milagros. Todo el mundo está de acuerdo en esas cosas de mínima cordura. Les voy a hablar de eso; de lo que habría que hacer para arreglar esto y la posibilidad de que eso se ponga en práctica o no”.
“Empecemos por lo cambiario que es, básicamente, lo más importante. Aquí lo que habría que hacer es eliminar el control de cambio. Si nosotros eliminamos el control de cambio y ponemos un régimen de flotación donde sea el mercado el que dicte el punto de equilibrio, ganamos mucho”.
Pérez Martí precisó que sus cálculos indican que el tipo de cambio de equilibrio está en este momento alrededor de 30 bolívares por dólar, y que este régimen requería de unas bandas de flotación.
“Esas bandas se colocarían entre 20 la inferior y 40 la superior. Tú fijas esas bandas, y el mercado dicta el tipo de cambio, y, en ese sentido, nosotros pensamos que puede colocarse en 30; pero puede ser menos o, quizás, más; el mercado decide”.
Recordó que cuando estuvo en el ministerio de Planificación, implementó este régimen de flotación que fue “muy exitoso pero que duró muy poco tiempo y que es por eso que nadie sabe ni se ha enterado de eso”.
“Fue muy exitoso porque representó, por primera vez, después de muchos años una revaluación endógena; claro, después de venir de desmadramiento (risas entre el público) del tipo de cambio. Porque, digamos, hay un espíritu muy loco dentro de nuestra economía; en particular, en una economía tan incierta como la nuestra”.
Aseguró que si la medida se implementa ahora, se logrará lo mismo pues si el sistema se diseña correctamente, será “inexpugnable”.
“No se trata de una crisis clásica en la cual tú tienes que pedir ayuda afuera. Yo no voy a decir aquí que nosotros solitos podemos arreglar las cosas; pero tenemos con qué todavía. Este modelo sería robusto, sería inexpugnable porque si tú destinas 2 mil millones de dólares para defender la banda superior, lo puedes hacer y nadie te la puede tumbar”.
Esto, según Pérez Martí, debido a que se propone que en la banda superior haya un Impuesto Tobin con un sobreprecio de 100%. “O sea, si la tasa llega a 40, el que quiera comprar más dólares se le venden los que quiera pero a 80. Todos lo que quiera pero a un tipo de cambio fijo a la banda superior”.
Aclaró que el sistema es inespugnable porque no hay suficientes bolívares en la economía para comprar los dólares a 80. “Resulta imposible porque los bancos tendrían que vaciarse de bolívares, y al vaciarse de bolívares, subiría el precio del bolívar, y bajaría el precio de dólar. De manera que es inexpugnable; totalmente, inexpugnable”.
Agregó Pérez Martí que este sistema se puede financiar con 2 mil millones de dólares que se pueden obtener de las reservas internacionales. Precisó que solo con las reservas de oro, Venezuela posee unos 16 mil millones de dólares.
Precisó que con esta propuesta se acabaría el dólar negro porque en las divisas se vendería libremente. “En cualquier mercado, si tú tienes la oferta y la demanda en equilibrio, nadie puede demandar más por el valor de la divisa puesto que nadie va a querer comprar dólares a más de 120 bolívares si sabe que en cualquier banco los van a encontrar a 30”.
Añadió que las bandas serían móviles; que se adaptarían al mercado de manera que cualquier error que se cometiera se podría corregir. “Son bandas móviles, con promedios móviles. Se espera que haya un “overshooting” al principio, pero después el tipo de cambio se estabiliza”, dijo Pérez Martí.
Al abordar el tema fiscal, dijo que en el peor de los escenarios con un precio del barril a 25 dólares, habría un déficit de 20 puntos del PIB. “Yo estuve hablando eso con Angel (García Banchs), y me decía que él piensa que, incluso, eso no va a llegar tan bajo. Él me dijo que enEconométrica se piensa que el petróleo puede estar en unos 80 dólares por barril”.
Imaginó, sin embargo, el peor de los escenarios y sostuvo que allí el déficit no pasaría de 20 puntos del PIB; un déficit que a su juicio se podría cerrar fácilmente partiendo del hecho de que, si se hace el ajuste cambiario le entrarían al Fisco unos 42 mil millones de dólares, es decir,13% del PIB:.
“El efecto fiscal de una devaluación es absolutamente gigantesco en el tipo de cambio oficial pero no es una devaluación. Se trata de una sinceración del tipo de cambio; esa cifra de 30 bolívares por dólar es el tipo de cambio promedio que enfrentan, en promedio, los importadores”, quienes pagan algunos productos a 6,30 y a otros a 120.
“La devaluación ya ocurrió. Entonces, con esa devaluación obtienes un 13% del PIB; de modo que la brecha con el déficit de 20% se puede cerrar a 7% solamente, por el ajuste cambiario”. Precisó que el gobierno de Nicolás Maduro no unificaba el tipo de cambio porque la actual política beneficia a los corruptos; que son, a su juicio, los que no dejan que esto se haga.
Pasó inmediatamente a hacer un ejercicio de recortes en el gasto que permitiría cerrar la brecha del 7%. Los primeros recortes serían en el sector militar, y dijo que por esta vía también se pudieran ahorrar 4 puntos del PIB. “Entonces, te faltan sólo 3 puntos del PIB. ¿Cómo lo cubres? Bueno, por el ahí está el acuerdo de Petrocaribe; coge dos de ahí; podrías coger 4 si lo eliminas por completo; bueno, coge dos, y ya es suficiente”.
Recordó que Venezuela tiene cinco años arrastrando un déficit fiscal de más de 10 puntos del PIB, algo que es impensable en cualquier país.
“Aquí la solución es facilísima. No necesitamos Banco Central europeo. No necesitamos del FMI. Nosotros mismos lo podemos llevar a cabo, y lo único que tenemos que hacer es quitarle esa plata a los corruptos y dársela al gobierno, para que cubra su déficit, y que no imprima dinero que es lo que genera inflación”.
Agregó que el impacto de la devaluación tendría que ser atenuado en la forma de subsidio.
No dejó de abordar el tema del alza en el precio de la gasolina cuyo nivel de hoy calificó de absurdo.
Estimó que el precio debe llevarse la 10 bolívares por litro que consideró un precio moderado.Y al precisar que con estos aumentos se disminuiría el contrabando, Pérez Martí estimó que el Fisco percibiría 3 puntos del PIB, con lo que se cerraba la brecha fiscal y se llegaba a un superávit de 2%. Agregó que con los aumentos de impuestos decretados por el gobierno en el marco de Habilitante, se obtendría un punto más del PIB, lo que determinaría un superávit de 3 puntos del PIB. “Solamente con estas medidas absolutamente, fáciles; de anteojito, se puede resolver este asunto”.
“Otra propuesta de anteojito es eliminar Mercal y Pedeval. Eso es totalmente ineficiente. Allí la corrupción está metida por todo el cañón. Así que de cien perniles que se distribuyen en la red, sólo le llega a la gente 7 perniles. Entonces, ¿qué subsidio es ese?”.
Pérez Martí precisó que el subidio otorgado a través de Mercal y Pedeval es ineficiente pues los intermediarios retienen la mayor parte de los bienes.
Expresó el ex ministro que al entregarle el dinero directamente a la gente, además, se beneficiaba la industria nacional. “Eso va a estimular la producción nacional, al precio en que queden los preductos, una vez eliminado su control”. Aseguró que en los países en los que se ha levantado el control de precios, ha beneficiado la producción nacional.
Lo monetario; bueno, si el déficit está en cero y el superávit lo usamos para subsidios no tienes problemas de dinero; no tienes por qué. Por este camino solucionamos el problema de la inflación que estamos teniendo aquí. Tú la paras en seco; de hecho les voy a decir una cosa: en una situación, como la que estamos, tan precaria, tan grave, puede usarse para voltear la tortilla por completo de manera que lo transformas en una tremenda ventaja”.
Eso sí, destacó, siempre que el gobierno de turno tenga credibilidad.
Fue en ese momento cuando aseguró que una persona como José Guerra, quien también participó como conferencista en el Foro; era la más indicada para presidir el Banco Central de Venezuela por su carácter independiente.“Un líder es lo que necesitamos en el BCV; una persona como él”.
“Eso es una medida que en teoría económica se conoce como consistencia intertemporal. Como ya sabes que se va a cerrar el déficit; bueno, ya se están arreglando las expectativas y para eso se tiene que poner a una persona que sea creíble”.
Mencionó, entre las otras medidas que habría que tomar a la reforma a la Ley del BCV para que vuelva a ser independiente.
En cuanto al tema productivo, rechazó la política de invasiones y confiscaciones pues el sector privado tenía que tener su espacio y que debía llegarse a un acuerdo con el sector productivo para respetar las reglas del juego.
“Asimismo debes llegar a un acuerdo de abrogación de muchas de las leyes que tú has promulgado, ya que se deben a un diagnóstico equivocado: tú no puedes culpar al sector privado de la inflación cuando la inflación es culpa tuya”, y a propósito de esta situación Pérez Martí consideró que, de hecho, los tres factores clásicos de un escenario hiperinflacionario están presentes aquí en nuestra economía: déficit fiscal endémico, pues tenemos cinco años seguidos con un déficit por encima del 10% del PIB; monetización de ese déficit en más de un 80%, y disminución de la demanda real de dinero.
Precisó que la crisis económica es tal que “la gente no quiere los billetes; se deshace en cuanto antes de ellos en las cosas que contengan valor: dólares, carros, casas” lo que explica en parte el acaparamiento, además de la tendencia a la compra nerviosa.
“Esas tres cosas (que generan hiperinflación) están presentes hoy en Venezuela; de manera que el culpable de la inflación aquí es el gobierno y el gobierno ha promulgado un conjunto de leyes para hacer ver que es el sector privado el culpable, aumentando en forma arbitraria los precios, y entonces meten presa a la gente del sector privado para que no aumente los precios. Esto no tiene ningún sentido”.
Pérez Martí llegó a la conclusión de que había que firmar un acuerdo con el sector privado para sincerar las reglas del juego y reformar algunas leyes equivocadas; acuerdo que comprenda también a los trabajadores que son los primeros interesados en que aquí aumente la actividad productiva, aumente el empleo, y que esa es otra de las cosas de antiojito que hay que hacer.
Pérez Martí agregó que esta crisis puede ser la oportunidad de acabar de una vez con el rentismo petrolero o enfermedad holandesa. Fue cuando se preguntó que por qué seguíamos teniendo esos problemas, a lo que respondió que no por falta de conocimiento.
Descalificó los argumentos del gobierno que le achacan al venezolano la culpa de la compra nerviosa, del acaparamiento; pues hay medidas muy claras que se pueden tomar para corregir estos vicios de acuerdo a la experiencia que se ha tenido en otros países, y que son tres, básicamente.
“Uno, el relativo al caso de un Estado al que le entran muchos dólares producto de las exportaciones petroleras de modo que esto le permite a la moneda local adquirir mucho valor y como tiene mucho valor, es muy fácil importar y es muy difícil producir y, luego, exportar. Esto es lo que se conoce como la sobrevaluación”. Indicó que la solución para esto era tratar de impedir que esos dólares entraran al país pero que eso tenía su dinámica y su proceso.
En segundo lugar, se refirió al caso de algunos estudios econométricos en donde se ha identificado muy bien las causas de la maldición del oro negro y que tenía que ver no tanto con la cuantía de la riqueza no trabajada sino con la volatilidad de esa riqueza.
A ese respecto dijo que el precio del petróleo obedece a lo que se conoce como una “caminata aleatoria (random walk)” en términos estadísticos, y que esa volatilidad obligaba a un país como el nuestro a tener un mecanismo de acolchonamiento, de amortización, de ese shock que en seco te golpea la economía de una manera sumamente fuerte con motivo de una recaída sorpresiva de precios.
“Lo tercero es el tema del rentismo, que traen normalmente gobiernos que son dictatoriales, militares o civiles, pero dictatoriales y aliado a un sector privado muy corrupto. Esto de la boliburguesía no es un fenómeno de la V República. Esto es heredado de la IV. Si no esto no se corrige, va a seguir en la VI República. De modo que habría que aprovechar todas estas circunstancias para resolver de una vez por todas el problemas del rentismo”.
En cuanto a los mecanismos que había que adoptar; está, primero, crear un fondo de ahorro intergeneracional que retenga el flujo de dólares que le entran a la economía; segundo, la creación de un Fondo de Estabilización Macroeconómica; tercero, transferir el ingreso del gobierno al ciudadano.
Al referirse a este último punto, abordó el tema de los consejos comunales que, según sus palabras, en otra época se conocieron como asociaciones de vecinos, admitiendo que él mismo es partidario de un régimen de consejos comunales hacia donde se transferiría el dinero que está hoy en día en manos de los corruptos y que de esa forma se acababa el rentismo.
Sobre todas las medidas, aseguró que no eran posible sin un acuerdo político y donde las expectativas determinan todo. “Si la gente cree que la cosa va bien, la cosa va bien; pero si la gente cree que a la cosa le va a ir mal, pues, las cosas terminan mal. Hay que sembrar en la gente la idea del optimismo, y esta es tarea de los líderes”.
Pérez Martí asomó la posibilidad de un gobierno de coalición pues la alternativa sería una guerra de desgaste entre el gobierno y la oposición.
Para finalizar, Pérez Martí abordó el tema de lo que pudiera pasar. “El gobierno ha anunciado que no va a haber cambios, va a seguir con la política fiscal, al menos antes de las elecciones parlamentarias. Eso explica que el déficit va a estar en 20%; el gobierno va a seguir imprimiendo dinero y va a seguir controlando empresas, la escasez va a seguir; el contrabando va a seguir. Lo que ha pasado con este gobierno es que ha sido capturado por completo por los buscadores de renta. Los corruptos tienen capturado al gobierno y, por supuesto, tienen capturado al país”.
Advirtió que si el gobierno no hace nada, esto se va a derrumbar de una manera exponencial; estimando, en ese sentido, que se tendría una inflación de hasta 120% el próximo año, aparte de agudos problemas de escasez y desabastecimiento, y que él, en lo particular, veía una tremenda conmoción social entre febrero y marzo, y esto, a su entender, porque la situación ya es inaguantable; aquí ya nada funciona.
No desdeñó, en ese sentido, la posibilidad de que se produzca un golpe de Estado tomando en cuenta que, si bien el gobierno ha perdido legitimidad, la oposición tampoco ha sabido articular un discurso que pueda canalizar el descontento popular. Aclaró que este escenario lo ve muy poco probable porque la oposición no apoyaría un golpe de Estado; y segundo, porque tampoco contaría con el apoyo internacional.
“Las otras dos opciones, que quedan, son que el gobierno quedé así y adelante las elecciones. A dicha opción le otorgo un 30% de probabilidad. Por supuesto, el gobierno perdería las elecciones de calle, y otro escenario, el acuerdo de gobernabilidad con ajuste económico. Yo a esto le otorgo una probabilidad bastante alta porque la situación va a estar tan difícil, que el gobierno no va a poder seguir así. No hay salida posible; estamos ante un gobierno que no tiene legitimidad; bueno, la única manera para solucionar las cosas es llegar a un acuerdo sustantivo para formar un gobierno de transición”.
Via CIFRASONLINECOMVE




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