(LA SITUACION ESTA FUERA DE CONTROL) Madres están hartas de hacer colas por pañales.

Por NotiCensura : miércoles, febrero 11, 2015
Escasez de pañales
La compra de pañales se ha vuelto un dolor de cabeza para la mayoría de las madres de la región insular. Son muchas las mujeres que corren a los establecimientos comerciales en busca de este producto, debido a lo escaso que se encuentra y por los altos precios que han aplicado los revendedores.

La mañana de este martes, Sigo La Proveeduría fue escenario de una batalla campal entre compradores, quienes perdieron prendas de vestir y mechones de cabello, así como recibieron golpes, para obtener un puesto en la cola y comprar pañales.

Rutmery Marín, residente de Los Cocos, llegó a este supermercado a las 6:00 p.m. del lunes con el propósito de madrugar para ser la primera en comprar. Ella se apostó en la puerta principal de este comercio, siendo una de las 10 primeras en la fila; sin embargo, a las 8:00 a.m. les avisaron que la venta se realizaría por una puerta del lado de la avenida Juan Bautista Arismendi.

Ante este anuncio, todas las mujeres corrieron a la mencionada puerta, perdiendo así el orden que mantuvieron durante la madrugada. Rutmery también corrió para defender su lugar en la fila. En la carrera se rompieron sus sandalias, dejándola descalza toda la mañana. "Al principio se me quemaron los pies, pero ya se me hizo un callo. A una muchacha embarazada para sacarla de la cola le rompieron la blusa y quedó en sostenes, pero ella es resteada y se quedó".

La multitud de personas bordeaba toda la cerca perimetral de este importante supermercado ubicado en el municipio Mariño.

Después de las 11:00 a.m., efectivos de la Policía del estado y la Guardia Nacional Bolivariana se apersonaron en la zona para mantener la calma y el orden durante la venta de estos productos.

Llama la atención que, a pesar de la presencia de los policías y de los funcionarios militares, las personas treparon hasta el techo de un kiosco y se guindaban de las rejas de este local comercial, lo que generó mayor anarquía y desesperación entre los presentes.

La tensión en el lugar se incrementó con el pasar de las horas. Inclusive, el equipo reporteril del Sol de Margarita fue amenazado por fotografiar la dramática situación que protagonizaban los compradores.

FUENTE El Sol de Margarita